El artista es la mano que, mediante una y otra tecla, hace vibrar adecuadamente el alma humana. Wassily Kandinski
martes, 10 de octubre de 2017
domingo, 21 de mayo de 2017
EL JARDÍN DE LAS DELICIAS - EL BOSCO
El Bosco es uno de los pintores más misteriosos de toda la historia del arte y no es fácil interpretar sus obras.
Podemos decir que la tabla izquierda significa la inocencia del hombre en el momento de la creación.
La tabla central podríamos definirla como un sueño erótico desenfrenado ya que la lujuria era considerada en la época como el origen de todos los demás pecados.
Esta entrega al erotismo la pagarán cara en la tabla de la derecha donde el infierno les espera. En esta pesadilla demonios y monstruos trabajan a destajo para infligir horrorosos tormentos a los condenados. Muchos animales tienen un significado oculto: el pájaro la libertad, el mono el placer sexual, el perro la fidelidad, etc.
Podemos decir que la tabla izquierda significa la inocencia del hombre en el momento de la creación.
La tabla central podríamos definirla como un sueño erótico desenfrenado ya que la lujuria era considerada en la época como el origen de todos los demás pecados.
Esta entrega al erotismo la pagarán cara en la tabla de la derecha donde el infierno les espera. En esta pesadilla demonios y monstruos trabajan a destajo para infligir horrorosos tormentos a los condenados. Muchos animales tienen un significado oculto: el pájaro la libertad, el mono el placer sexual, el perro la fidelidad, etc.
Tríptico. Óleo sobre tabla
El Bosco utiliza un punto de vista muy alto (como si estuviésemos observando desde una torre) y así se ve mucho paisaje, el horizonte queda muy lejano. Los colores son muy variados y estridentes, lo que, junto con lo representado, acentúa la sensación de sueño fantástico que impregna todo.
La perspectiva se consigue empequeñeciendo lo que se encuentra lejos. Se hace hincapié en el movimiento de los personajes y en una representación realística de los mismos.
Algo muy típico de los pintores holandeses y flamencos del renacimiento es la minuciosidad en los detalles, hasta el punto de que con una lupa podríamos observar minúsculos detalles que a simple vista pasan desapercibidos.
En la tabla de la izquierda podemos ver el paraíso con Adán y Eva recién creados por Dios en medio de un jardín espectacular con animales variados, rocas fantasmales, flora original y una imaginativa fuente, la fuente de la vida.
En la tabla derecha se representa el infierno, los condenados, protagonistas de diversos pecados, sufren tormentos en medio de un paisaje desolado, en llamas, amenazante y lleno de seres horrendos que los devoran, aplastan y asesinan.
En el centro se encuentra el hombre-árbol , quien , sin culo y con sus brazos en forma de troncos secos y sus manos como botes flotantes, contempla lo que sucede en sus entrañas. Sobre su cabeza un disco con demonios y sus víctimas en torno a una gaita. En el ángulo inferior derecho aparece Lucifer como un monstruo con cabeza de pájaro y pies de vasijas que engulle cuerpos para después defecarlos en un orinal desde donde caen a un pozo. En él el glotón (gula) es obligado a vomitar y un individuo defeca monedas (el dinero no sirve en el infierno).
Al lado, la dama orgullosa (soberbia) se ve obligada a reflejar sus encantos en las nalgas de un diablo. En un lago los patinadores caen y se hunden. Encima, un caballero con armadura (ira) es atacado por una jauría. Puede tratarse también de sacrilegio pues se aferra a un cáliz de oro. Un tanque infernal. formado por dos orejas y un filo avanza sobre los condenados y los aplasta. Incluso los instrumentos musicales sirven de armas terribles para ejecutar a los malditos. Los personajes situados en primer término parecen condenados por el juego y las tabernas ya que portan dados, naipes y tableros de juego.
La tabla central nos muestra una complicada escena con cientos de personajes en actitudes “muy interesantes”. Observo: en un estanque circular un grupo de mujeres desnudas se da un baño y son contempladas por un numeroso grupo de jinetes también desnudos que cabalga alrededor. La escena es explícitamente sexual (montar un caballo es un símil de realizar el acto sexual) y los caballeros pretenden relación carnal con las damas (la más atrevida ya está saliendo del agua). El fondo está ocupado por unas imaginativas estructuras absolutamente fantasiosas y surrealistas.
En todo el paisaje vemos animales y frutos con tamaños desmesurados y hombres y mujeres, todos desnudos, entregándose febrilmente a todo tipo de placeres carnales. Fíjate bien en las posturas, actos, desviaciones sexuales, es muy divertido. La lujuria lo invade todo, no hay niños, sólo adultos muy pálidos con algún negro para contrastar.
no sé si hay estadísticas al respecto. Siempre que voy al museo me paso una rato frente a esta tabla y siempre descubro cosas nuevas.
De composición tripartita, lo terminó de pintar El Bosco en el año 1504.
martes, 2 de mayo de 2017
ROBERT DELAUNAY - UNA MUJER DESNUDA LEYENDO
"Mujer desnuda leyendo" (1920), Robert Delaunay. Museo Bellas Artes de Bilbao
En un texto clásico de comienzos del siglo XX, Guillaume Apollinaire señalaba que la pintura de Robert Delaunay (París, 1885 – Montpellier, 1941) se alejaba de la ortodoxia de Braque y de Picasso para introducir el color en el ámbito del Cubismo, algo que daba como resultado, en términos del poeta/teórico, el desarrollo del Orfismo.
Junto a esos avances plásticos aportados por Robert, la aproximación que planteó su mujer Sonia Delaunay (Gradzihsk, 1885 – París, 1979) al mundo de la moda, de la ilustración de libros o la decoración de interiores se presentó también como un avance sumamente revolucionario.
Su capacidad para vincular la Alta cultura con el espacio de la vida cotidiana supuso, en gran medida, un adelanto con respecto a las preocupaciones que en los años veinte resaltaría la Bauhaus.
Estos dos lienzos, realizados en la misma época, resultan especialmente interesantes por haber sido pintados durante la estancia de la pareja en la Península Ibérica.
En Mujer desnuda leyendo (1915-16), de Robert (perteneciente a una serie de 7 obras en las que se aborda el mismo motivo) se puede apreciar un vínculo claro entre la figuración y la abstracción, especialmente patente en el fondo azul y en el suelo de la habitación.
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| Sonia Delaunay, Cantaora de flamenco, 1916 |
Esa misma relación se observa en Cantaora de flamenco, de Sonia (1916), en el que la abstracción fluye por toda la superficie del cuadro, a excepción del cuerpo y la cara de los personajes principales, que resultan vagamente reconocibles.
Texto de Javier Fuentes
MEDIODÍA - EDWARD HOPPER
Edward Hopper, "Mediodía", pintado en 1949.
La mujer joven aparece en tacones altos y casi sin ropa. Deja entrever su cuerpo. Parte de su pecho se muestra desnudo y parece sentirse atraída por el sol, mira hacía arriba cómo cae sobre sus pechos. Como en tantas ocasiones, se adivina una estancia interior, puede que cerrada, casi a modo de prisión, y el exterior, luminoso y libre en dónde se nos presenta la figura femenina, como en un disfrute de ese espacio abierto que ofrece el horizonte y que semeja la libertad.
Ella está en el umbral pero parece indecisa de dejar atrás la oscuridad que se percibe que existe en su casa.
La mujer que ha pintado Hopper no descubre al enseñar sus pechos la desnudez física , sino la desnudez del espíritu y una gran soledad.
Se podría decir que la relación de Hopper con las mujeres se reduce única y exclusivamente a la presencia de Jo. La vida de este gran artista giró alrededor de la pintura y de su esposa Josephine.
Constituyó un mundo en el que trabajaba para transformar a la única mujer de su vida en todas las mujeres que iban apareciendo en sus lienzos. Y es que no podemos pasar por la obra de Hopper sin analizar la presencia de La Mujer en sus cuadros.
La pintura de Hopper es una pintura dual. Naturaleza y civilización, representación y construcción, autor y espectador, interior y exterior.
Todos estos binomios forman una red semántica en la que la soledad o la incomunicación funcionan como nexos con nuestra propia experiencia.
Hopper no plantea estos significados de forma explícita. Cualquiera que se ponga delante de uno de sus cuadros sentirá cosas. Quizás no sepa decir qué, pero es muy probable que algo dentro de sí mismo quiera establecer contacto.
Con qué, tampoco podríamos decirlo. El efecto de las pinturas de Hopper es parecido al de la visita a lugares de la infancia, paisajes que no podemos recordar pero que dejaron cierta impronta en nuestra memoria: el equivalente pictórico de la magdalena de Proust.
KURODA SEIKI - MAIKO
El cuadro lo pintó Kuroda en 1893 a su regreso a Japón. Después de tantos años fuera de su país y formado en la cultura occidental, quedó sorprendido con el mundo que encontró iniciando un viaje por el país en el que plasmaría con su técnica occidental, parte de aquellas costumbres orientales.
Así surge este cuadro en el que pinta a una joven maiko, una aprendiz de geisha, ataviada con un colorido kimono ceñido con el ancho obi y bajo el cual asoma el nagajuban de color rojo como corresponde a una maiko.
Seguramente, la mujer que está a su lado es su maestra, su geisha mentora. Ambas charlan junto a un gran ventanal de la que debe ser su escuela u okiya, su hogar en el que permanecerá hasta que se convierta en una geisha.
Kuroda Seiki, (1866-1924), fue el seudónimo de un pintor japonés llamado realmente Kiyoteru Kuroda, un pintor famoso por haber introducido el modelo de pintura occidental en Japón rompiendo los moldes y reticencias existentes en la cultura pictórica nipona.
Hijo de un samurai, fue adoptado por su tío paterno, hombre muy relacionado con las esferas cercanas al emperador, recibiendo una buena formación académica y linguística que le permitiría marchar a Francia con diecisiete años a estudiar la carrera de Derecho.
Aficionado a la pintura, entra en París en contacto con los pintores Hosui Yamamoto y Fuji Masazo, así como con el marchante y especialista en ukiyo-e,Tadamasa Hayashi, los cuales le intentan convencer de que deje los estudios de Derecho y se dedique a la pintura, lo que al final hará, entrando en el estudio de Rafhaël Collin, un joven pintor academicista vagamente influido por el impresionismo y formado por Bouguereau y Cabanel y que ya había tenido como alumno a Fuji Masazo.
En 1890 conoce a la que será su mujer y modelo en muchas de sus obras, María Billault.
En 1893, después del exito obtenido con una de sus mejores obras - luego destruída- “Aseo matinal”, en el que representa a una muchacha desnuda, emprende el viaje a Japón con su obra bajo el brazo, encontrando un gran rechazo por parte de la sociedad nipona opuesta a la exhibición de desnudos en el arte.
En 1895 obtiene un gran exito con este mismo cuadro en una exposición en Kioto consiguiendo la admiración de muchos pintores japoneses seguidores en ese momento de la "Bijutsukai Meiji", un movimiento de pintores de estilo occidental en el que llegará a provocar la escisión formándose dos grupos de distinta tendencia o conservadurismo.
Con los años, su pintura es reconocida y superados los tabues existentes ocupa el puesto de director de la Universidad Nacional de Tokio de Bellas Artes y Música convirtiéndose posteriormente en pintor de la Corte Imperial. En 1922, es nombrado jefe de la Imperial Academia de Bellas Artes. y en 1923 galardonado con la Gran Cruz de la Legión de Honor.
jueves, 16 de febrero de 2017
MUJER DESNUDA SENTADA (ANNA) - PIERRE AUGUSTE RENOIR
Pierre Auguste Renoir (1841-1919)
Mujer desnuda sentada (anna).
Se encuentra en Moscú, en el Museo Pushkin, el segundo en importancia de Rusia, (el primero El Hermitage) Fue pintado en 1876.
La modelo, Ana , tiene la piel blanca y el cuerpo corpulento de las mujeres preferidas del pintor, que luego se convertirá en su esposa. Renoir la capta sentada en una silla y rodeada de telas en un ambiente relativamente oscuro.
El fondo consiste en una acumulación de telas deshechas de color claro que hace destacar aún más el cuerpo de la mujer .La composición está muy estudiada , ella mira más allá del espectador , detrás de éste, en una pose provocadora que oculta parcialmente su desnudez: una actitud que evoca a las mujeres pintadas por Boucher y Fragonard y tiene también en cuenta , en la elegante curvatura de la espalda a las odaliscas de Ingres y Delacrroix.
Renoir es es un pintor impresionista al igual que Monet, Sisley, Degas o Pissarro. Sin embargo, mostró una gran originalidad creativa a lo largo de su vida y, su pintura, aunque indiscutiblemente impresionista, presenta ciertas peculiaridades. Por ejemplo, muestra más interés por el cuerpo humano (especialmente el femenino) que por los paisajes. Además le gustan las escenas de interior, a diferencia de los demás impresionistas, que optan siempre por los exteriores y la pintura al aire libre.
En Renoir no hay narración, ni grandes temas, ni mensajes que adivinar. Todo en sus obras es claro, sencillo y directo.
Los personajes están tratados con gran delicadeza y cariño. Siempre aparecen en actitudes relajadas, sonrientes y felices. Bailan, toman una copa, charlan, tocan el piano, etc.
Es por todo esto por lo que Renoir ha recibido el calificativo de "pintor de la alegría". Es muy agradable y atractivo contemplar sus escenas del París de finales del XIX, esos momentos de placer, las pequeñas cosas de la vida, los deliciosos gestos de las niñas y mujeres que pinta; todo resulta simple y cercano.
Renoir es un pintor de gran colorido, capta lo instantáneo y huye de lo serio y trascendente. Gleyre, pintor contemporáneo suyo, le reprochó que pintaba sólo por divertirse, a lo que Renoir respondió que naturalmente, y que si el pintar no le hubiera divertido, nunca lo hubiese hecho.
sábado, 6 de agosto de 2016
GUSTAV KLIMT - LA NOVIA
La Novia - Gustav Klimt, inconcluso, 1917/18.
Pintura modernista
La figura de la novia aparece en el centro de la escena, apoyando su cabeza en el hombro del futuro esposo, recordando la postura de El Beso. Sin embargo, la expresión de felicidad que vemos en el rostro de la joven no se corresponde con lo atormentado del gesto masculino, uno de cuyos brazos parece sujetar a la mujer que dirige su mirada hacia el espectador.
¿Sería una alusión a las infidelidades masculinas?
¿Querrá Klimt representar una vez más el erotismo y el ciclo de la vida?
¿Qué nos quiere decir Klimt?
Bonita reflexión que nos deja.
El amor es ciego, no ve ni oye, solo siente. Me encanta ver esa cara de gozo en la novia, con los ojos cerrados, como queriendo decir que no quiere ver otra cosa que su felicidad.
Independientemente del significado oculto de esta simbólica escena, nos encontramos ante una de sus obras más llamativas por el empleo de vivos colores, enlazados gracias a las ondulantes líneas que organizan el conjunto, demostrando una vez más la facilidad de Klimt para el dibujo.
Esta obra la pintó ya al final de su vida, es más, la dejó inconclusa.
| Detalle del cuadro |
En el método de trabajo del Klimt tardío, el oro ha sido sustituido por el color, que podría competir con el de un Pierre Bonnard o de un Matisse. La composición caleidoscópica o piramidal de La Novia vista desde la altura, ha sido tomada del arte japonés. Su temática sigue siendo la del eros y el ciclo de la vida, pero los aspectos desagradables han desaparecido por completo, al igual que los colores oscuros de la muerte.
"Todo arte es erótico"
RAFAEL SANZIO - EL TRIUNFO DE GALATEA
El triunfo de Galatea - Rafael Sanzio - Obra del Cinquecento, (Siglo XVI)
El triunfo de Galatea es un fresco pintado por Rafael Sanzio entre 1510 y 1511 en la Villa Farnesina, en el barrio de Trastévere de Roma.
En esta obra la ninfa Galatea, que ocupa el centro de la composición, representa el triunfo del amor platónico frente al amor carnal, del que se ve rodeada, con numerosos tritones, nereidas y otras criaturas marinas que, víctimas de los disparos de varios cupidos celestes, se ven arrebatados al goce sensual en movimientos muy dinámicos y contrapuestos.
Asimismo, cabe resaltad su serenidad, con una mirada hacia la esquina izquierda donde aparece el único cupido (de los varios que lanzan sus flechas de amor en el cielo) que, tranquilo, reserva sus dardos para la mejor ocasión.
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| Detalle de El triunfo de Galatea |
Como tema eligió el de unos versos de un poema del florentino Angelo Poliziano, que también inspiró El nacimiento de Venus de Boticelli.
Esos versos describen la escena en que el tosco gigante Polifemo ensalza con una canción de amor a Galatea, la hermosa ninfa del mar, y cómo cabalga ésta sobre las olas en una carroza tirada por dos delfines burlándose de su rústica canción, mientras el alegre séquito de otras ninfas y dioses del mar se arremolina en torno a ella. El fresco de Rafael representa a Galatea con sus alegres compañeros.
Por mucho que se mire esta amable y deliciosa pintura, siempre se descubrirán nuevas bellezas en su rica e intrincada composición. Cada figura parece corresponder a alguna otra, y cada movimiento responde a un contramovimiento.
Pero lo más admirable es que todos los diversos movimientos de la escena se reflejan y coinciden en la figura de Galatea. Su carroza ha sido conducida de izquierda a derecha ondeando hacia atrás el manto de la ninfa, pero ésta, al escuchar la extraña canción de amor, se vuelve sonriendo, y de todas las líneas del cuadro, desde las flechas de los amorcillos hasta las riendas que ella sostiene en sus manos, convergen en su hermoso rostro, en el centro mismo de la composición.
Por medio de estos rescursos artísticos Rafael consiguió un movimento incesante en todo el cuadro, sin dejar que éste se desequilibre o adquiera rigidez. Los artistas han admirado siempre a Rafael por esta suprema maestría en la disposición de las figuras así como por su consumada destreza en la composición.
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| Detalle de El triunfo de Galatea |
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| Detalle de El triunfo de Galatea |
* Raffaello Sanzio (Urbino, 6 de abril de 1483 – Roma, 7 de abril de 1520), también conocido como Rafael de Urbino o, simplemente, como Rafael, fue un pintor y arquitecto italiano del Alto Renacimiento. Además de su labor pictórica, que sería admirada e imitada durante siglos, realizó importantes aportes en la arquitectura y, como inspector de antigüedades, se interesó en el estudio y conservación de los vestigios grecorromanos.
* El Cinquecento es un período dentro del arte europeo, correspondiente al siglo XVI. Se caracteriza intelectualmente por el paso del teocentrismo medieval al antropocentrismo humanista de la Edad Moderna; y estilísticamente por la búsqueda de las formas artísticas de la antigüedad clásica y la imitación de lanaturaleza, lo que se ha denominado Renacimiento.
Los artistas más destacados del periodo inicial del Cinquecento italiano fueron Leonardo Da Vinci, Rafael Sanzio y Miguel Ángel. Junto a ellos hay una nómina interminable, tanto en el foco romano (Bramante, Sangallo, Giulio Romano) como en otros focos, de entre los que destaca la escuela veneciana de pintura (Giorgione y Tiziano).
lunes, 16 de mayo de 2016
CLAUDE MONET - IMPRESIÓN: SOL NACIENTE
Impresión: Sol naciente. (1872)
Claude Monet (1840-1926)
Estilo: Impresionismo. Pintura del siglo XIX
A este lienzo de Monet llamado Impresión: Sol Naciente, se debe la acuñación del término Impresionista.
Se exhibió en la primera exposición organizada por la Sociedad de Pintores, Escultores y Grabadores, que se celebró en 1874.
Monet era uno de los miembros fundadores de dicha sociedad, que surgió con el deseo de expresar de acabar con el yugo artístico del salón.
Uno de los críticos que asistieron a la exposición, Monsieur Louis Leroy, publicó en Le Charivari un artículo hoy famoso, en el que empleó el término ‘impresionista’ inspirándose en el título de esta obra.
El motivo del cuadro es una vista del puerto de Le Havre, usando muy pocos toques de pincel que sugieren en vez de delinear.
Monet explicó posteriormente el título: "El paisaje no es otra cosa que una impresión, una impresión instantánea, de ahí el título, una impresión que me dio. He reproducido una impresión en Le Havre, desde mi ventana, sol en la niebla y unas pocas siluetas de botes destacándose en el fondo... me preguntaron por un título para el catálogo, no podía realmente ser una vista de Le Havre y dije "pongan impresión".
Su intención no era plasmar un paisaje fiel a la realidad sino reflejar las impresiones que le causó la escena, al contemplarla.
Representa las neblinas del puerto al amanecer mientras que el sol "lucha" por despuntar, creando magníficos reflejos anaranjados en el mar y en el cielo. La sensación atmosférica domina una escena en donde las formas desaparecen casi por completo. Los colores han sido aplicados con pinceladas rápidas y empastadas, apreciándose la dirección del pincel a simple vista, resultando una imagen de enorme atractivo tanto por su significado como por su estética.
Al artista no le interesa el detalle, como se observa en las barcas negras o en los fondos resueltos con nerviosos trazos grises, sino el instante de una escena en concreto. La sensación de movimiento acuoso se consigue de mediante la discontinua plasmación de las pinceladas en la superficie y el reflejo anaranjado solar que evita en todo momento una proyección estrictamente lineal.
sábado, 20 de febrero de 2016
GEORGE GROSZ - LOS PILARES DE LA SOCIEDAD

Los pilares de la sociedad, George Grosz, 1926
George Grosz fue un ejemplo claro de que el Arte puede ser un arma de lucha y denuncia cuando el que maneja el pincel tiene conciencia social. Uno de los muchos ejemplos de ello es el cuadro que vemos a continuación "Los pilares de la sociedad".
El sarcasmo del título de este cuadro es sólo comparable al de la propia imagen, resumen de la crítica social de Grosz, que abarca a todos. Aparecen representantes de distintas clases con atributos y rasgos que los definen: el burgués, el político, el militar, el periodista y el cura que lo bendice todo indiscriminadamente.
Un periodista ansioso abraza periódicos y lleva útiles de escritura a dos manos. Bizquea y su sombrero es un orinal. Un sacerdote obeso de nariz roja bendice sin atender con los ojos cerrados. El político con panfletos y libro patriótico pero con un cerebro de desechos humanos. Y un soldado nazi amenazante pero alcohólico.
(Detalle)
Detrás de los llamados pilares, el artista retrató un edificio en llamas con obreros cargando palas, marchando para la izquierda, mientras los soldados nazis marchaban para la derecha.
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(Detalle)
Sus obras mostraron cadáveres de soldados, lisiados de guerra, mendigos hambrientos y también prostitutas callejeras. Su arte quería dejar claro que no hay victimas sin un causante y los causantes para Grosz eran la burguesía que se divierte y continúa su vida incluso durante la guerra, los militares y los políticos que provocan esa guerra, y los industriales que se favorecen de ella.
No es de extrañar que esta obra de Grosz fuera secuestrada por los nazis y que el artista tuviera que marchar al exilio.
George Grosz (1893-1959) es un artista que hace política. En la mejor tradición del arte político, no sólo es pintor, es, además, o sobre todo, dibujante y caricaturista. Desde los primeros momentos hay en su obra un profundo disgusto por la vida, disgusto que se convirtió en indignación con la guerra.
Se convirtió en un agitador que utilizaba su arte como arma contra su convulso país, lo que le ha valido comparaciones con Goya.
"Mi arte debe ser fusil y sable"
domingo, 23 de agosto de 2015
MARC CHAGALL - LA REVOLUCIÓN
1937
Centre Georges Pompidou, Paris
Los ataques fascistas contra el mundo civilizado habían tenido una comprometida respuesta en el que se puede calificar de cuadro histórico del siglo xx, por autonomasía el Guernica (Madrid, Museo Nacional de Arte Reina Sofia) de Picasso, que expresó la vehemencia de la protesta de que era capaz la cultura confrontada con el cinismo político. El cuadro fue en 1937 la triste atracción de la exposición universal de Paris.
En el mismo año formuló Chagall su propia declaración, contrapuso a la inmediatez de la acusación picassiana una elegía La revolución, una pintura que no es una respuesta a un hecho concreto, sino un intento de expresar en su costernación su irresistible desazón para con la política.
Se confrontan dos posibilidades de interpretación del mundo:
A la izquierda unos revolucionarios asaltan las barricadas , sus banderas rojas , anuncian con orgullo la victoria del comunismo.
La mitad derecha contrapone a la demanda política de igualdad, la libertad de la fantasía humana. Músicos, payasos y animales dan rienda suelta a su exaltada algarabia, la obligatoria pareja de amantes se extiende sobre el techo de una choza de madera.
La unión entre ambas mitades la constituye la figura de Lenin, balanceándose acrobáticamente sobre una mano, indica a los revolucionarios el camino correcto hacía el mundo LIBRE.
miércoles, 12 de agosto de 2015
EDVARD MUNCH - LA DANZA DE LA VIDA
"La danza de la vida" de Edvard Munch, 1899.
La danza de la vida puede ser una representación posterior del cuadro Las tres edades de la mujer. Está ambientado en la época estival.
Se describe el desarrollo de un baile en el que hay una pareja central. Al fondo podemos ver el sol con su respectivo reflejo en las aguas del mar que se enmarca entre dos mujeres; esto tiene connotaciones claramente sexuales debido a la posición contigua a la pareja principal.
El hombre aparece con los ojos cerrados frente a una mujer de rojo, símbolo de la pasión, que tiene los ojos muy abiertos, como si quisiese despertar el deseo en el otro. Ambas figuras están absortas en su mundo, sin que les importe demasiado lo que ocurre en el entorno.
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| Detalle del cuadro |
A la izquierda aparece una mujer con un vestido blanco, está sonriendo y resaltan sus mejillas sonrosadas. El gesto de aproximarse a arrancar una flor denota que está enamorada. Representa la primera etapa del amor, la ilusión.
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| Detalle del cuadro |
Al otro lado aparece una mujer vestida de negro, de aspecto más mayor, mira a los jóvenes bailarines con gesto de desaprobación, resignada en su soledad.
Munch pretende simbolizar lo transitorio de los sentimientos. Estas dos figuras señalan el inicio y el final de una historia que plasmaría la vida de todas las mujeres.
Edvard Munch (1863-1944
***
"El área que divide el cerebro y el alma
se ve afectada en muchos sentidos por la
experiencia.
Hay quienes pierden la mente por completo para ser alma:
locos.
Hay quienes pierden el alma por completo para ser mente:
intelectuales.
Hay quienes pierden ambos para ser:
aceptados".
(La danza de la vida, Charles Bukowski)
viernes, 7 de agosto de 2015
GUSTAV KLIMT - MUERTE Y VIDA
Muerte y Vida – Gustav Klimt - 1911
La naturaleza alegórica, el contenido simbólico y la estructura columnar define este inmenso cuadro.
El artista emplea de nuevo su caudal de motivos abstractos y decorativos para explorar el tema de la muerte y la decadencia, típico del expresionismo, con su interés por el sufrimiento humano.
La pintura se realizó en el momento álgido de la fama y el reconocimiento mundial de Klimt. Junto con Renoir, fue uno de los participantes más famosos de la Bienal de Venecia de 1910, donde se le asignó una sala propia y fue elogiado por una ciudad deseosa de comprar su obra.
El contenido alegórico de esta pintura podría reflejar también la difícil situación política de la época previa a la Primera Guerra Mundial, después de que Austria se anexionara Bosnia en 1908.
"… encabezadas por el abrazo protector de la madre al hijo mientras que en la parte baja del grupo contemplamos un nuevo abrazo, ahora el de un hombre a una mujer, eliminando toda referencia erótica para mostrarnos “el amor como refugio y consuelo”, dirigiendo su expresiva mirada hacia el grupo de la humanidad, grupo que parece no hacer caso a la amenaza que se le viene encima, como si continuaran en su moderna danza, relacionándose así con la tradicional danza macabra de los muertos. Klimt ha superado su “fase dorada” y entra de lleno en el decorativismo marcado por los mosaicos bizantinos de Ravena, creando un conjunto de variadas formas y colores como si de un caleidoscopio se tratara.
sábado, 1 de agosto de 2015
EDVARD MUNCH - ATARDECER EN LA AVENIDA KARL JOHAN
Esta obra, titulada Atardecer en la Avenida Karl Johan es una de las obras más características del inquietante universo de Edvard Munch. Fue pintada en 1892 y se conserva en la Colección Rasmus Meyer de Bergen.
Representa una hilera de personas que baja paseando por una conocida calle de la ciudad de Oslo mientras cae la tarde. Pero lo que podría haber sido una escena urbana corriente se ha transformado en una visión fúnebre de la realidad humana. Los rostros de los personajes parecen calaveras y se acercan hacia nosotros completamente alienados, amenazantes. El paisaje está conformado por colores extraños, simbólicamente oscurecido y artificialmente iluminado por las ventanas de los edificios y las caras de los personajes, cual luciérnagas en mitad de la noche. El perfil de la ciudad se recorta desde la izquierda hacia el horizonte, creando ángulos cortantes, mientras que en el extremo de la derecha se yergue terrorífica una sombra informe. Sólo un hombre aislado que camina por la calzada, a la derecha, se mueve en dirección contraria a la de la masa, provocando el absurdo.
La sensación es de enorme desasosiego. El espacio urbano no se muestra como un lugar de actividad y encuentro social sino como una metáfora angustiosa de la incomunicación. El cuadro está lleno de gente pero transmite un silencio mortal que nos produce un terrible escalofrío. Munch imagina el destino humano como algo vacío, desesperanzado y sinsentido. Esto fue lo que llamó la atención de los expresionistas alemanes a principios del siglo XX, que argumentaron que el arte debía captar los sentimientos más íntimos del ser humano. El hecho de que Munch viajase con frecuencia a Alemania y diera a conocer allí sus cuadros influyó de forma notable en la difusión de esta idea.
Sin embargo, unos años más tarde tanto las obras de Munch como la de los expresionistas fueron censuradas y destruidas porque fueron clasificadas como «arte degenerado» por parte de los nazis. El gobierno de Hitler confiscó 82 cuadros de Munch de los museos alemanes, justificando que sólo representaban la muerte y la debilidad de la condición humana, y que escandalizaban a los visitantes. A raíz de la invasión de 1940, la persecución se extendió también a los museos y galerías de Noruega y el artista fue menospreciado como un loco. El 23 de enero de 1944, todavía sin haber concluido la Segunda Guerra Mundial, Edvard Munch murió completamente solo, triste y olvidado.
Publicado por Josué Llull
PAUL DELAROCHE - LA EJECUCIÓN DE LADY GREY (DRAMATISMO HISTÓRICO)
Pintado en 1833, el lienzo escenifica la ejecución de la joven reina destronada Jane Grey (1537-1554), quien fue nombrada heredera de la corona de Inglaterra por su primo Eduardo VI. Sin embargo, la católica María Tudor I, quien tenía mayor ascendente para ser reina –era hermana de Eduardo VI y la hija mayor de Enrique VIII–, tenía otros planes. Tras reinar durante sólo 9 días, la protestante Lady Jane fue destronada por María y ejecutada meses después en la Torre de Londres. Y es la trágica figura de una jovencísima (tan sólo tenía 17 años), culta e inteligente doncella (pero absolutamente desafortunada en la política y sin ningún control sobre su destino) la que ha perdurado para siempre en el imaginario del pueblo británico.
Detalle del cuadro: Lady Jane, asistida por Sir John Brydges
El cuadro muestra a una Lady Jane de ojos vendados y aspecto virginal, que está a punto de ser ejecutada por un verdugo en una oscura estancia de la Torre de Londres. En la escena Lady Jane es guiada a la pica de decapitación por Sir John Brydges, quien era Teniente de la Torre en aquella época. El verdugo aparece impertérrito a la derecha, y en el lado opuesto vemos a dos doncellas absolutamente desoladas por lo que va a suceder. Una de ellas está de rodillas, llorando, mientras que la otra está totalmente de espaldas y recostada sobre una de las paredes de la sala. Bajo la pica de ejecución vemos un montón de paja, preparada para absorber la sangre de Lady Jane en cuanto ruede su cabeza.
Detalle del cuadro: Lady Jane Grey es conducida a la pica de ejecución
Según la narración de la ejecución recogida en la anónima Crónica de la reina Jane y los dos años de la reina Mary, en cuanto Jane se situó frente a la pica de ejecución, dijo a los presentes:
"Buenas gentes, hoy vengo aquí a morir, condenada en juicio. La reina María había sido injustamente apartada del trono, injusticia consentida por mi persona. Con este acto, lavaré mis manos en inocencia, ante Dios y antes vosotros, en el día de hoy."
De acuerdo con la tradición, su cabeza fue colgada junto al mensaje: "Así perecen los enemigos de la Reina. Arriba, la cabeza de un traidor".
domingo, 19 de julio de 2015
GEORGES SEURAT - TARDE DE DOMINGO EN LA ISLA DE LA GRANDE JATTE
Nada es lo que parece. Aparentemente es una idílica tarde al orillas del Sena, donde familias, niños y animales disfrutan del frescor del río. Pero no.
La obra se llama "Tarde de Domingo en la isla de la Grande Jatte", de Georges Seurat, la pintó en 1884.
Estamos ante la obra con la que Georges Seurat inicia un nuevo estilo pictórico: el divisionismo o puntillismo.
La obra impresiona al espectador por su enorme tamaño y por su perfección técnica y virtuosismo en la utilización del color.
La escena transcurre en la Grande Jatte, una isla en medio del Sena entre La Défense y el suburbio de Neuilly, que en aquella época era un parque público con cuidados jardines y un entorno muy adecuado para pasar los días de fiesta.
El tema ha suscitado cierta polémica en su significado, que algunos investigadores han interpretado como una crítica a la hipocresía de la Francia de fin de siglo. Las mujeres que pescan en la orilla serían prostitutas y los militares que se acercan desde el fondo sus clientes.
La mujer que aparece en primer plano sería otra prostituta que al ir cogida del brazo de un hombre conseguiría disimular su condición. Sujeto por una correa pasea un mono capuchino, muy de moda en la época, y que se interpreta con el libertinaje de la actividad de su dueña.
En la composición del cuadro apreciamos tres grandes áreas: el Sena, zona de parque iluminada en segundo plano y zona de césped más próxima al espectador.
La aplicación del color es donde encontramos la verdadera aportación del autor a la historia del arte, siguiendo las teorías más avanzadas de la óptica y buscando representar los colores puros sin mezclar, para que sea la vista del espectador la que por asociación de los mismos perciba esa mezcla en su retina.
Al tratarse de su primera obra puntillista los colores todavía aparecen mezclados para conseguir los medios tonos, algo que en obras posteriores dejará de hacer casi completamente.
En las zonas iluminadas por el sol predominan el naranja y el amarillo. En las zonas en sombra los azules, verdes y violetas.
Se aprecia el gusto de Seurat por representar figuras de perfil y su tendencia a simplificar las formas, cuyos volúmenes se inscriben en cuerpos geométricos simples, como el cilindro o la esfera.
domingo, 7 de junio de 2015
EDVARD MUNCH - EL DÍA DESPUÉS
Edvard Munch - «El día después», 1895
El Mundo de Munch: La angustia
El día después es un cuadro abierto a interpretaciones. Obra que representa una manifestación de los estados de conciencia de la mujer.
El ambiente parece acogedor, con marrones cálidos pero apagados, transmite la sensación de hogar modesto, de complicidad con la protagonista, como si nos hubiera dejado entrar en su casa. Una sensación de comodidad y amabilidad . Además, ella todavía es joven, y guapa. Tal vez eso ayude más a que nos dé algo de lástima, nos impulse a querer ayudarla. Dan ganas de arroparla. Otra vez nos cruzamos con la belleza en un entorno amenazador (las botellas pueden ser un "peligro"), pero en este caso también acogedor. Unos comentaban que le parecía que la joven estaba muerta, otros decían que parecía estar dormida. Creo que Munch dejó a propósito ese aspecto del cuadro abierto, para que cada uno decidiera hasta dónde llegaba la angustia de ésa mujer, e imaginara su historia.
El lienzo es una representación sensualista y temprana de su conflicto con lo femenino y con la afectividad en general. Vemos una actitud lánguida, unas ropas algo desarregladas y, en primer plano, la bebida y dos vasos como señal de que en la estancia hubo otra persona y la apariencia de un sueño estuporoso inducido por el alcohol y por la extenuación.
El Arte de Munch, conceptualmente, es, ante todo, introspectivo, existencialista. Su pintura es el vehículo de su angustia y ésta a su vez es la fuente de aquélla.
jueves, 9 de abril de 2015
JOHN SINGER SARGENT - RETRATO DE MADAME X
John Singer Sargent, (Florencia, 1856-Londres, 1925)
Retrato de Madame x o de Madame Virginie Avegno Gautreau, 1884
En cuanto el pintor Sargent conoció a Madame Gautreau, ofreció al marido inmortalizarla "en el esplendor de su belleza" mediante un retrato de gran formato. El banquero, sintiéndose halagado, accedió. Ella posó para el pintor en el castillo que el banquero tenía en la campiña de Bretaña. El vestido elegido para modelar fue uno de amplísimo escote, de color negro, para resaltar al máximo la espléndida blancura de su tez. Así, cuando Sargent concluyó el retrato, de 2 metros de alto, en 1884 , lo inscribió para exposición en el Salón de la Pintura Parisina.
Así nos lo explica el gran Isaac Asimov:
"Cuando la belleza más célebre de París, Madame Virginie Avegno Gautreau, fue presentada por el pintor realista John Singer Sargent en su obra maestra Madame X, exactamente como era, superficial, egocéntrica, vestida de manera inmodesta, el público se escandalizó, Madame Gautreau se puso histérica, y el pintor fue obligado a retirarse a Londres" .
"A veces, insinuar es más pecaminoso que enseñar... Pese a que Manet ya hubiese pintado y mostrado desnudos femeninos, el retrato de una mujer vestida con un largo vestido negro alborotó, durante la primavera del año 1884, a la mojigata moral burguesa de la Tercera República francesa.
El cuadro de dos metros de alto representa (delante de la oscuridad del fondo parduzco) a una veinteañera de elegante figura, de pie y apoyándose sobre una mesa de estilo Imperio con su mano derecha, mientras con la otra se sube el bajo de su larga falda de raso negro. El corpiño, inusualmente sin camisola, de terciopelo y donde se aprecia su pronunciado y generoso escote y con una llamativa cintura de «avispa», contrasta con la palidez de su blanquecina piel. Y con tirantes de pedrería, uno de los cuales se desliza sensualmente por su hombro derecho, da el aspecto que va ha desprenderse del vestido fácilmente, en el acto. Parece que invita a ser seducida, para yacer posteriormente con ella. Con el rostro de la modelo de perfil hacia su izquierda, da una sensación atrayente y provocativa, y a la vez, es distante y altiva. Supuso la condena y el ostracismo de sus protagonistas: el pintor y su musa."
"Para la época, finales del siglo XIX, fue una bofetada primero para la burguesía y segundo a esa gente que sufría de penurias económicas en esa Europa pre revolución industrial. Presentó el cuadro en la exposición de 1888 en Paris con el título de “Madame Pierre Gautreau”, siendo tal el clamor popular por tan “descabellado” retrato que Sargent decidió retirarlo de la muestra. Años más tarde, 1916, cuando vendió la pintura al Museo de Arte Metropolitano de Nueva York le cambió el nombre por el de: “Madame X”, repintando el tirante sobre su hombro derecho para tratar de poner fin al escándalo. La foto de abajo es como se veía el cuadro el día de la exposición parisina, antes del cambio en el tirante."
(Isaac Asimov)
Todo por "el tirante caído"
| Foto original del cuadro |
La prensa formuló una pregunta envenenada: "¿El retrato representa el instante previo a la caída del vestido?". La identidad de la modelo se reconoció al instante (la X no había servido de nada). Los periódicos fueron implacables: "¿Cómo permitió el banquero Gautreau que su mujer posara semidesnuda durante largas sesiones, ante otro hombre ?"
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